miércoles, 27 de abril de 2011

La memoria


“Detrás de cada gran historia, siempre hay otras pequeñas

historias que merecen ser contadas”

Siempre creí en una razón por la cual las cosas se daban de una manera u otra, pero nunca lo comprendí realmente hasta que tuve motivos increíbles para hacerlo.

Es asombroso como ese toque de misterio incierto con un libre albedrío nos van llevando y transformando, nos atrapa y nos deja, nos abraza y no nos suelta jamás.

Cuando por fin sepa la razón por la cual lo conocí ese día, en ese momento y a ese tiempo, muchas cosas de mi vida tal vez cambien de sentido o simplemente lo adquieran, pero quizá por el momento deba mantenerse como algo inexplicable.

Todavía sigo creyendo que ese día conocí un ángel, un tanto curtido por los rasgos humanos, pero un ángel al fin, y todavía sigo creyendo con firmeza que ese día conocí un amor puro del alma.

A veces me asusta tener recuerdos tan frescos en mi mente, e incluso sentir cómo me transporto y los revivo una y otra vez.

Poco supe de él antes de ese momento, ya no interesaba que exista un pasado o un futuro, podía elegir vivir eternamente en ese instante.

La vida nos había vestido con prendas un tanto desagradables y aunque quisiéramos impedirlo muchas de esas cosas se posarían en nuestro camino.

Me niego a creer que esta sea una historia más de amor. Esta es mi historia de vida, la cual traté de vivir plenamente con amor.

Le prometí tantas cosas que a veces no supe cumplir, pero tal vez esta sea la más importante, contar nuestra historia y así recordarlo para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario