Dejarte no fue fácil para que hoy vuelvas a mí, con cara de inocente y esa voz de yo no fui. Mira que adentro mío hay un deseo de venganza, de hacer pagar tus culpas y dejarte sin fianza. Pensar que ya no puedo ni adorarte como antes porque estoy ocupado en culparte. Quisiera encerrarte y no dejarte salir más, mostrarle a los demás el dolor que me causas. Culpable, sos la única culpable, yo te acuso y te maldigo, te destierro de mi alma y mi corazón.
Voy a crucificarte, y a quitarte la razón, ponerte frente a frente con toda la procesión. Toda esa gente muda que no tiene corazón, hoy para mi estas muerta, muerta en vida y sin mi amor. Quemándome en silencio entre el odio y el rencor, fui abriéndote una causa de mil hojas de dolor. Pase noches enteras preparando mi venganza y ahora es el momento de tomarme la revancha. ¡Niña tonta!
Culpable, sos la única culpable, yo te acuso y te maldigo, te destierro de mi alma y mi corazón.
Carga tu cruz, lleva el dolor. Hasta el final, muerde el rencor
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